Reseña Martes con mi viejo profesor

Martes con mi viejo profesor

Datos técnicos

Título: Martes con mi viejo profesor

Autor: Mitch Albom

Editorial: Maeva

Páginas: 215

ISBN: realmente, le importa a alguien? A partir de ahora, no lo voy a poner.

Sinopsis

Considerado por The Washington Post como el libro de memorias más vendido de la historia, Martes con mi viejo profesor narra la experiencia vivida por Mitch Albom con Morrie Schwartz, uno de sus profesores de la universidad, al que vuelve a ver por casualidad muchos años después en una entrevista en televisión, en la que se entera de que su viejo profesor sufre ELA, una enfermedad degenerativa. Albom entra de nuevo en contacto con él y le propone verse todos los martes. Durante estos encuentros, tiene la oportunidad de plantearle las grandes preguntas que siguen inquiétandole y de hallar consejo y aliento para su propia vida en las sabias palabras del maestro.

Opinión

Con este libro terminé el 2017 y me he dado cuenta de que es un excelente libro para comenzar el año. Con él os deseo un FELIZ AÑO 2018, lleno de todo aquello que esperáis y más…

Por mi parte, aún estoy escribiendo mi lista de propósitos de año nuevo.  Están los de siempre: volver al gimnasio, volver a dejar de fumar, volver a correr… y otros más profundos: preocuparme por lo verdaderamente importante, ver más a mis amigos, ser más organizada, no dejarme llevar por el mal humor, dejar lo malo atrás y concentrarse en lo bueno, terminar mi segunda novela… en fin, después de la resaca es momento de ponerse un poco zen. Y este libro es ideal para ello.

El libro habla de los grandes temas de la vida: del amor, la familia, el miedo a la muerte… desde la vieja, sabia y tierna voz de Morrie Schartz, un vital y dinámico profesor que se vio atacado por la enfermedad del ELA, contra la que no hay cura, y que vio cómo su cuerpo iba perdiendo facultades. Primero dejó de nadar, luego de caminar, y al final tuvieron que limpiarle el culo, que es lo que le daba más miedo. Esa pérdida total de la independencia, de la dignidad… o lo que la sociedad te dice que es digno. Luego descubre que no hay nada indigno en que alguien te bañe, o te limpie el culete, si tú no puedes hacerlo. Ahí dentro de ese cuerpo marchito tú sigues siendo la misma persona.

En algunos momentos me ha recordado a El arte de no amargarse la vida. Mitch pone en práctica muchos de los consejos o prismas sobre los que habla este libro, sin saberlo o sin quererlo. Gracias a su experiencia, su inteligencia y su extraordinaria sensibilidad.

Es una historia de amor increíble de un alumno hacia su maestro, su mentor, su “entrenador”, como él lo llamaba.

Micth Albom, periodista, andaba por la vida como pollo sin cabeza, como diría Víctor Küppers (te invito a ver alguna de sus conferencias en la web), un poco como andamos todos, preocupados por el trabajo, por ascender, por tener un buen coche, una buena casa… hasta que vio en la televisión a su viejo profesor, víctima del ELA, y decidió ir a verle. Era un martes. A partir de ese día y hasta su muerte Mitch cogía un avión e iba a ver a su viejo profesor todos los martes, hasta el día de su muerte.

Morrie nos da una lección magistral sobre la vida y lo que es realmente importante: la familia,  las amistades, el estar bien consigo mismo y con los demás (el perdón), el miedo a las emociones… Morrie no tenía miedo de llorar, o de sufrir, decía que había que abrazar las emociones, incluso las malas, vivirlas del todo y luego dejarlas pasar.

Según sus palabras: “esta cultura no te anima a pensar en esas cosas hasta que estás a punto de morirte. Estamos muy absortos en asuntos egocéntricos, en nuestra carrera profesional, en la familia, en tener dinero suficiente, en pagar la hipoteca, en comprarnos un coche nuevo, en arreglar el radiador cuando se rompe; estamos muy ocupados con billones de actos pequeños que solo sirven para salir adelante. De modo que no adquirimos la costumbre de contemplar nuestras vidas desde fuera y decirnos, ¿Esto es todo?, ¿es esto todo lo que quiero?, ¿me falta algo?

Lo más especial de Morrie es que nunca perdió la sonrisa, las ganas de enseñar (estos encuentros con Mitch fueron su última lección, decía), ni el optimismo. Decía que tenía suerte porque así pudo poner sus asuntos en orden.

De modo que, aprovechando esta época del año, llena de buenos propósitos que poco a poco se van diluyendo a medida que pasan los días, te invito a hacer una reflexión.

Párate, párate un segundo y piensa: ¿Qué es lo que espero de la vida? ¿Me sentiría satisfech@ si muriera ahora? ¿De qué me arrepentiría? ¿Qué me faltaría por hacer?

Y hazlo. Hazlo. No esperes. Pide perdón, queda con aquella persona a la que hace tanto que no ves pero que te apetece, visita a tus padres, a tus abuelos, di “te quiero”, ama, ríe, llora, siente, y déjate de gilipolleces.

Bueno, él lo dice mucho más bonito, pero en definitiva, es eso.

Este un libro de frases para subrayar. Amantes de los postits, ya podéis ir a compraros unos paquetes, porque los vais a necesitar.

Este es uno de mis libros optimistas en toda regla, y pasa a ser el primero de los de 2018.

 

Puntuación: 4/5

(Aunque me ha gustado mucho, me esperaba más; me hubiera gustado darle un 5/5, porque Morrie se lo merece).

¿Lo has leído? ¿Qué te ha parecido? ¡Cuéntame!

Bienvenid@ a mi blog

 

Puerta entreabierta
¡Pasa, pasa!

¡Bienvenid@ a mi blog!

 

Este es un blog literario. En él encontrarás principalmente reseñas de libros optimistas, pero también entrevistas y novedades sobre presentaciones de libros, concursos literarios y otras tendencias (en libros, no en moda, ¿eh?). Junt@s descubriremos también a nuev@s autor@s.

Además podrás leer mis monólogos cómicos y por último, pero no menos importante, te hablaré de mi libro. Tengo muchas ganas de gritar aquello de: “¡Yo he venido a hablar de mi libro!”.

En fin, es un blog optimista para gente optimista. Si eres El Grinch o Mr. Scrooge, ya puedes largarte a otro blog.

¡Gracias por tu visita! Espero que te quedes…

 

Reseña La elegancia del erizo

foto niña en torre Eiffel de fondo y mariposasDatos técnicos.

Título: La elegancia del erizo

Autora: Muriel Barbery

Editorial: Seix Barral. Colección Booket

Traducción: Isabel González-Gallarza

Páginas: 367

ISBN: 9788432250651

 

Sinopsis

“En el número 7 de la calle Grenelle, un inmueble burgués de París, nada es lo que parece. Dos de sus habitantes esconden un secreto. Renée, la portera, lleva mucho tiempo fingiendo ser una mujer común.

Paloma tiene doce años y oculta una inteligencia extraordinaria. Ambas llevan una vida solitaria, mientras se esfuerzan por sobrevivir y vencer la desesperanza.

La llegada de un hombre misterioso al edificio propiciará el encuentro de estas dos almas gemelas.

Juntas, Renée y Paloma descubrirán la belleza de las pequeñas cosas. Invocarán la magia de los placeres efímeros e inventarán un mundo mejor.

La elegancia del erizo es un pequeño tesoro que nos revela cómo alcanzar la felicidad gracias a la amistad, el amor y el arte. Mientras pasamos las páginas con una sonrisa, las voces de Renée y Paloma tejen, con un lenguaje melodioso, un cautivador himno a la vida”.

Opinión

Lo primero que hay que decir de este libro es que es especial. A este tipo de libros los llamo “Woody Allen”, porque los amas o los odias, no hay término medio. En este caso, yo pertenezco a la primera categoría.

La artífice de esta novela es Muriel Barbery, profesora de filosofía. Su profesión y su forma de ver la vida laten detrás de esta novela, escrita en primera persona. En cada capítulo “hablan” sucesivamente Renée y Paloma, y están escritos con letra distinta, para no confundir al lector.

En ella no es tan importante lo que se dice sino cómo se dice. Te sorprenderás varias veces dejando la novela a un lado para paladear alguno de sus párrafos, como dulces caramelos que se derriten en tu boca.

Los protagonistas: Renée, portera desde hace veintisiete años de un edificio de ocho pisos de lujo, que lee a Marx, ama la lengua y la literatura, le gusta la pintura holandesa del S. XVII y tiene un gato llamado León, en honor a Tolstoi, pasa sus horas libres tomando el té con su amiga Manuela, una aristócrata que trabaja como asistenta, mientras esconde su inteligencia porque “nadie quiere a una portera con pretensiones”. Paloma, una niña de doce años, hija de los propietarios de uno de los pisos, cuya inteligencia la separa del resto del mundo, obsesionada con el suicidio como idea romántica (“morir ha de ser un paso delicado, un deslizarse suavemente hacia el descanso”) y con prenderle fuego a su casa, para darle una lección a su familia. Y Kakuro Ozu, el nuevo inquilino del edificio, japonés, quien casualmente tiene dos gatos también llamados como personajes de las novelas de Tolstoi, amante de la pintura holandesa del S. XVII y de la belleza (en su baño sueña el Requiem de Mozart al tirar de la cadena).

Estos tres personajes, tan distintos en apariencia y tan parejos en realidad, cruzan sus caminos en un acto del destino. (Otros libros en los que el destino tiene mucho que ver son Come Reza Ama, o Sabor a Chocolate, ambos basados en hechos reales.)

Kakuro sospecha de la extraordinaria inteligencia de Renée ya en su primer encuentro, tras escapársele una cita de Ana Karenina, y tampoco le pasa desapercibido el nombre de su gato Kakuro ve a Renée como la persona que es, más allá de su condición de portera. Con él, Renée ya no tiene que fingir y descubre una nueva felicidad, la de ser ella misma con otro semejante que comparte sus mismas pasiones.

Por su parte, Paloma, a quien tampoco le ha pasado desapercibida la singularidad de la portera, se une con Kakuro para desentrañar el misterio, convirtiéndose en cómplices, a la vez que busca un lugar tranquilo en el que descansar de su alocada familia, especialmente de “la hermana más espantosa del universo”, y encuentra ese remanso de paz en la portería, y en Renée a una persona afín con la que conversar.

Así, el argumento no tiene grandes tramas, ni misterios, ni grandes giros dramáticos, porque, como he dicho, lo bello de esta novela es el cómo, no el qué (de hecho hicieron la película, debido al gran éxito del libro, pero ni te molestes en verla, porque no desprende la característica más esencial del libro, la belleza).

Por si todo esto fuera poco, está escrita con gran sentido del humor, un humor agudo y brillante. Según Renée “lo que representa el papel higiénico para el trasero de las personas ahonda mucho más el abismo entre las clases que otros muchos signos externos.” El papel higiénico del Sr. Kakuro “aspira a la canonización”.

En esta novela encontramos, además, una crítica feroz a los tópicos; no puede haber personajes más alejados de estos: una portera culta, una aristócrata que trabaja como sirvienta y una niña de doce años más inteligente que la mayoría de adultos.

Esta maravillosa novela nos enseña que si nos paramos a mirar a nuestro alrededor, el Arte está por todas partes, incluso donde menos te lo esperas, como en una portería del número 7 de la calle Grenelle de París. Porque la vida es Arte. Es Belleza.

En mi opinión, es uno de esos libros que con el tiempo vale la pena releer, solo para disfrutar de su magnífica prosa.

Mi puntuación: 4,5/5

Reseña La librería de los finales felices

foto chica leyendo en una libreriaDatos técnicos

Título: La librería de los finales felices

Autora: Katarina Bivald

Editorial: Edicions 62 (En catalán)

Traducción: Marc Delgado

Páginas: 463

ISBN: 9788429773194

Sinopsis

“Sara, una chica sueca de veintiocho años, y Amy, de sesenta y cinco, vecina de Broken Wheel, un pequeño pueblo en el corazón de Iowa, son grandes lectoras. No se conocen personalmente, pero hace tiempo que se cartean e intercambian libros yvisitar a Amy, pero, cuando llega, su amiga ha desaparecido.

Por suerte, gracias a las cartas, Sara conoce bien a los excéntricos habitantes del pueblo, y, a pesar de que se encuentra sola, decide quedarse. Pronto, la desconcertada turista sueca se convierte en la atracción de los vecinos, y más aún cuando con los libros que ha dejado Amy se empeña en abrir una librería.

Sara está convencida que, a pesar de que los escépticos vecinos no sean conscientes, en el fondo lo que necesitan son libros. Solo debe encontrar la historia adecuada para cada uno. Su original y peculiar sistema de clasificación –“libros para los domingos perezosos”, “libros para ahogar las penas”…–, será bien efectivo y provocará cambios en las vidas de los habitantes de Broken Wheel. Lo que Sara no había previsto es que quizás a su vida también le convenía más de un cambio”.

Opinión

Esta deliciosa novela es la ópera prima de su autora, Katarina Vivald, quien  trabajó de librera durante varios años, y según ella misma afirma, no ha decidido si le gustan más los libros o las personas . Este amor por los libros queda reflejado en toda la novela, se toca, se respira, se huele.

Escrita en tercera persona, y en tiempo pasado, comienza con una carta dirigida por Amy, una viejecita encantadora de sesenta y cinco años, a Sara, de veintiocho, que refleja el modo de ser de Amy, su pasión por la literatura, el amor y respeto con el que trata los libros, la generosidad  con la que le regala libros a una desconocida, solo por el placer de que sus libros puedan viajar allí donde ella no puede.

Esta carta me enganchó, y ya no pude dejar de leer hasta el final. Voy a incorporarla para que veas a qué me refiero, y a ver si eres capaz de no leer este libro.

“Sara Lindqvist

Kornvägen, 7, 1º

136 38 Haninge

Suecia

Broken Wheel, Iowa, 15 de abril de 2009

Estimada Sara,

Espero que disfrutes con la lectura de Una chica anticuada de Louisa May Alcott. Se trata de una historia encantadora, pero quizá con un tono moralizador más abierto que en Mujercitas.

Y ni se te pase por la cabeza pagarme el libro. Lo he tenido por duplicado durante muchos años. Me gusta pensar que ha encontrado un nuevo hogar y que incluso podrá atravesar medio mundo y llegar a Europa. Yo no he estado nunca en Suecia, pero estoy convencida que es un país muy bonito.

¿No te parece curioso que mis libros viajes más lejos de lo que he ido yo jamás? Un consuelo o una idea más bien inquietante, no estoy del todo segura.

Cordialmente,

AMY HARRIS”

 

La novela comienza cuando Sara, de Suecia, decide salir de su vida rutinaria e ir a visitar a su amiga por carta, Amy Harris, a Iowa. Sin embargo, cuando llega, una sorpresa desagradable la está esperando. Amy ha muerto. De modo que se encuentra completamente sola, en las antípodas del mundo, en un pueblecito que es poco más que una calle, donde nunca pasa nada y en el que sus habitantes no están acostumbrados a los cambios, ni les gustan. Por algún motivo que ni la propia Sara puede entender, con todos los libros de Amy decide abrir una librería. ¿Qué mejor destino para un libro? De modo que se queda en ese lugar, empeñada en que los habitantes de Broken Wheel descubran los placeres de la literatura.

Los personajes son encantadores, están muy bien construidos, de modo que te parece que los conoces desde siempre: Grace, la ruda propietaria del bar del pueblo; Caroline, la rígida y estirada nieta de Amy; Jen, una fuerza de la naturaleza y la encargada de la Hoja informativa de Broken Wheel (en su pueblo no pasa nada sin que ella lo sepa); Gertrude y Annie May, las cotillas del pueblo (no podían faltar); Andy y Carl, “amigos demasiado íntimos” y  copropietarios del bar de copas del pueblo; Tom, un hombre tranquilo como el que más, que ama su pueblo y odia el progreso, aunque este le persiga; y el Pobre George, un hombre silencioso, amigable y con un pasado que quiere olvidar.

La llegada de Sara les afectará de un modo u otro a todos ellos, y unos se mostrarán más abiertos y amigables que otros, hasta que poco a poco, se acostumbran a su nueva vecina, y a la inversa.

A medida que Sara los va conociendo, les va cogiendo cariño, y el lector con ella, hasta que todos se convierten en una extraña pero acogedora familia. Y por motivos que no voy a contar, Sara se convierte en imprescindible para ellos, y pasan de querer que se vaya a urdir una trama para que se quede en su querido pueblecito para siempre.

La presencia de Amy, su espíritu pacífico y su amor por la vida y la literatura están presentes durante toda la novela, con las cartas que le iba enviando a Sara, de modo que conocemos al personaje una vez muerto, lo que no deja de resultar curioso, porque lo sientes vivo, muy vivo. Durante toda la novela, en las cartas de Amy vemos cuáles son sus referentes literarios.

Este libro es una auténtica delicia (sí, lo sé, ya lo he dicho) para los sentidos, si te gustan los libros que hablan de libros (ver también La librería ambulante) y los finales felices (esto no es spoyler, es el título de la novela), y no puedes dejar de leerlo.

Es un happy book en toda regla.

Espero con ganas el segundo libro de esta escritora.

Mi puntuación: 4/5