Reseña Heima es hogar en islandés

Heima es hogar en islandésDatos técnicos:

Título: Heima es hogar en islandés

Autor: Laia Soler

Editorial: Neo

Páginas: 360

 

Sinopsis:

¿Puede estar tu hogar a miles de kilómetros de casa?
Ver la vida en blanco y negro no es divertido.

Laura padece una extraña enfermedad que le impide apreciar los colores, pero si últimamente su vida es gris no es solo porque sufre acromatopsia. Acaba de romper con su novio y sus padres no dejan de pelearse tras el divorcio. Por eso, decide alejarse de todo y toma el primer avión que sale del aeropuerto.

El destino la lleva hasta Reikiavik, Islandia. Allí conoce al simpático Orri, quien le propone emprender un viaje para recorrer el país con él y su no tan simpático amigo Guðjon. Quizá no sea una idea sensata, pero no es que Islandia ofrezca muchas opciones a una chica que se ha escapado de casa.

Lo que Laura nunca podría sospechar es que los dos islandeses esconden un secreto imposible de creer, incluso para alguien como ella, y que ese viaje la cambiará para siempre.

Opinión:

De nuevo me sorprendo con la pluma de una joven autora española (catalana), esta vez es Laia Soler. Se une a las jóvenes autoras que estoy descubriendo como Allice Kellen y su maravilloso El día que dejó de nevar en Alaska, o Neïra y su Caótica Jimena.

A sus 26 años ha ganado el premio literario La Caixa para jóvenes autores con Los días que nos separan, y ha llegado a los corazones de muchísima gente con Heima es hogar en islandés. También es autora de Nosotros después de las doce.

Hacía tiempo que quería leerlo pero mi lista de pendientes aumenta cada día, en vez de disminuir (supongo que a todos os pasa lo mismo) y no me da la vida para leer todo lo que quiero. (Una vez más, en parte es por culpa de Netflix. Estoy pensando en demandarles.)

Tengo que decir que me ha sorprendido gratamente.

Está lleno de poesía, de frases de esas que te dejan un rato pensando y que los amantes de los postits seguro que subrayaréis.

Es la historia de Laura, que en un momento crucial de su vida, necesita alejarse de todo y espera una señal del destino que le diga a dónde debe coger un avión. ¿Creéis en las señales? Yo ya os he dicho que sí, en alguna ocasión.

Pues estas señales la llevan nada menos que a Reikiavik, Islandia, donde conoce al simpático Orri y se embarcan en una aventura que les llevará a dar la vuelta a la Isla con su no tan simpático amigo Gudjon. (Ella lo llama John, porque su nombre es impronunciable.)

Es un road book, que va narrando lo que ven a lo largo del viaje, con lo que puedes hacerte una idea de lo que es Reikiavick, fotos incluidas (en blanco y negro, claro, porque nuestra protagonista tiene acromatopsia, no puede ver los colores).

En ocasiones se me ha hecho algo pesado esa descripción, pues si bien forma parte del libro, no es lo principal y la autora le da demasiado protagonismo para mi gusto, pero es que ella hizo ese mismo viaje y quedó enamorada de esos bellos parajes.

Pero si crees que este libro es solo una historia entre amigos, o una historia de amor, te equivocas.  De repente se convierte en una historia de fantasía.

Orri y John esconden un secreto.

Laura también esconde los suyos, de modo que es inevitable que, tantas horas juntos, no acaben por desvelarse.

Pero cuando ya crees que lo sabes todo, de nuevo la autora te descoloca con otro secreto inimaginable.

Si bien al principio va algo lento, una vez descubres a qué se dedican Orri y John, el ritmo aumenta. Aparece en la historia también Audur, una antigua novia de…, bueno, mejor que lo leas.

Es un libro precioso, tierno y emotivo, de esos que te harán llorar, pero lleno de fuerza y positivismo.

Por eso entra directo a la lista de mis happy books.

Mi puntuación:

4/5

Reseña El día que dejó de nevar en Alaska

EL día que dejó de nevar en AlaskaDatos técnicos:

Título: El día que dejó de nevar en Alaska

Autor: Alice Kellen

Editorial: Titania

Páginas: 352

Sinopsis:

“Un chico con el corazón de hielo.
Una chica que huye de sí misma.
Dos destinos que se cruzan.
Heather cree que solo hay tres cosas que sabe hacer: atraer problemas, salir huyendo y correr. Así es como termina en Alaska, en un pequeño pueblo perdido, trabajando de camarera mientras intenta llevar una vida nueva y tranquila. Su único problema es que uno de los dueños del restaurante parece odiarla y que ella nunca antes ha conocido a nadie que despierte tanto su curiosidad. Nilak es reservado, frío y distante, pero Heather puede ver a través de todas las capas tras las que se esconde y sabe que en ocasiones hay recuerdos que pesan demasiado; como los de sus propios errores, esos que intenta dejar atrás.
Pero, a veces, la vida te da una segunda oportunidad.
La nieve empieza a derretirse.
Y todo encaja.”

Opinión:

Alice Kellen es una joven promesa literaria.  A su corta edad (26) ha escrito ya 7 novelas. Esto me lleva a pensar… Ester, ¿qué coño estás haciendo? Deja de ver tanto Netflix y ponte a escribir. 

Autora de novela romántica, ha triunfado con la serie Volver a ti “23 otoños antes de ti” y “33 razones para volver a verte”. Pero el mayor éxito le ha llegado con El día que dejó de nevar  en Alaska. 

Me decidí a empezar por esta porque no paraba de verla en las redes sociales y tenía muchas ganas de leerla, aunque también algo de miedo, miedo a que no cumpliera las expectativas. Pero no ha sido así.

Es una novela deliciosa, ambientada en Inovik Lake, un pequeño pueblecito en Alaska. Alice consigue que te traslades a ese pequeño pueblecito, a esa cabaña de madera, a esos caminos verdes que se transforman en blanco, corriendo con ella, disfrutando de esos paisajes helados. Te juro que me han dado ganas de coger un avión hasta ese remoto paraje, ¡y eso que soy muy friolera!

Su lenguaje es actual y muy cuidado, como todo en esta novela. Las descripciones no se hacen pesadas, al contrario, se convierten en una parte imprescindible de la novela. (Te recomiendo que cojas una manta y una taza de algo caliente mientras la lees).

Pero lo más especial para mí han sido sus personajes: Heather, una chica parlanchina e impulsiva que huye de sus problemas y que necesita recomponerse de sus heridas del pasado. Nilak, un chico callado y aparentemente frío como el clima de Alaska. Seth, el inseparable amigo de Nilak, tan cálido como su novia Sialuk, ambos inuits.

El amable vecino de Heather, John, un grandullón callado y amable que todos querríamos tener como vecino si estuviéramos en Alaska, que te trae leña y te cocina platos calientes para que no mueras de inanición.

Y la abuela de Sialuk, un personaje sabio e intuitivo donde los haya.

Son todos tan tiernos…

Caos
Caos

Por no hablar de Caos, el Huskie que se enamora de Heather nada más verla, y ella de él, porque ambos son espíritus libres, y con el cual comparte una conexión especial.

Pero eso no es todo, la historia se mezcla con los diarios de una tal Annie, que está enamorada de Kayden. Hasta algo más de la mitad de la novela no descubrí quiénes eran y qué papel tienen en la historia (supongo que de eso se trata, ¿no?), pero Alice ha escrito esta trama sin dejar ni un cabo suelto, todo está relacionado, todo tiene un motivo, todos tienen su papel en esta historia, incluido el destino.

Te la recomiendo cien por cien, aunque secundo a los que dicen que mejor tengas un paquete de pañuelos al lado.

Alice Kellen se une a las jóvenes escritoras autóctonas que estoy descubriendo, junto con Neïra (Caótica Jimena), Laia Soler (Heima es hogar en islandés) o Cherry Chic (con su serie Sin Mar).

Mi puntuación: 4,5/5