Reseña La librería encantada

la librería encantadaDatos técnicos:

Título: La librería encantada.

Autor: Cristopher Morley

Traducción: Al Catalán: Dolors Urdina

Editorial: Periférica

Páginas: 320

ISBN: 978-8492865703

Sinopsis

“Los entrañables Roger y Helen Mifflin han dejado de recorrer los campos y pueblos con su librería ambulante y se han instalado en pleno Brooklyn, como siempre soñara Roger.

Ambos regentan La Librería Encantada, un «parnaso en casa» al que acuden, de un lado u otro de Nueva York, todo tipo de personajes singulares, incluidos jóvenes publicistas, farmacéuticos alemanes y guapísimas herederas; por no hablar de sus amigos libreros, que se reúnen allí cada poco para disfrutar la tarta de chocolate de Helen y los discursos incendiarios, y a la vez llenos de sensatez, del pequeño gran Roger.

Parece que todo está en calma en esa librería encantadora (nunca mejor dicho) y en la placentera vida de estos personajes insólitos… pero no es así: nos encontramos justo al final de la Primera Guerra Mundial, en medio de una época convulsa, llena de avances técnicos, emociones contradictorias y mucho suspense.

Porque, aunque hace tiempo que acabaron sus aventuras rurales, nuestros personajes seguirán protagonizando situaciones tan divertidas como rocambolescas en la gran ciudad, una ciudad magistralmente dibujada, con ese toque de humor refinado que ya cautivó a los lectores de La librería ambulante”.

Opinión

Ya te hablé hace unos días de la primera parte de este libro, La librería ambulante, donde Helen conoce al señor Mifflin, un extraño hombrecito que vende libros en un carromato tirado por un caballo, con la compañía inestimable de su fiel amigo perruno Bock, y por circunstancias del destino, emprenden juntos un viaje en el llamado Parnaso ambulante.

En esta segunda parte, La librería encantada, que se puede leer de forma independiente, Helen y el señor Mifflin han dejado de lado el Parnaso ambulante para regentar una librería en Brooklyn, en la que cuelga un cartel: “La librería encantada.”

El señor Mifflin no se considera un simple vendedor de libros, sino que cree que su oficio es sagrado: tiene la misión de dar a conocer a la gente la buena literatura, lo quieran o no (bueno, él dice que lo quieren aunque no lo sepan).

En esta segunda entrega siguen las diatribas fantásticas sobre literatura, sobre el mundo de los libros, sobre el oficio de librero y sobre la vida en general del señor Mifflin, que no tienen desperdicio. En especial, hay una escena sobre una reunión de varios libreros en la que se ven los distintos puntos de vista sobre este antiguo oficio, que es magistral.

La aparición de Helen, sin embargo, es casi inexistente, lo cual es una pena porque me gustaba el personaje. Aunque, sin duda, el protagonista siempre fue el señor Mifflin.

Se une a esta aventura la preciosa señorita Titania Chapman, hija de un cliente de la librería, que quiere que su hija aprenda el oficio, y el señor Aubrey Gilbert, un comercial que congeniará enseguida con el señor Mifflin aunque este no crea en la publicidad.

El ritmo de la primera mitad del libro es algo lento, pero igualmente es un gusto leer la pluma de Cristopher Morley, tan incisiva, humorística y audaz. Pero en la segunda mitad el ritmo aumenta y nos encontramos con el misterio de un libro que desaparece y vuelve a aparecer, un ayudante de chef interesado en dicho libro, un farmacéutico algo extraño…

Sin quererlo los señores Mifflin, Titania y Audrey se verán envueltos en una trama de robos, falsificaciones y engaños, que se resuelven favorablemente, no sin pérdidas…

Ha sido un placer leer de nuevo al señor Morley, siempre te deja con un buen sabor de boca. Este es otro de mis happy books. Ya estoy deseando leer Kathleen.

Mi puntuación: 4/5

 

 

 

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