Reseña La jaula dorada

Reseña la jaula doradaDatos técnicos:

Título: La jaula dorada

Autor: Vic James

Editorial: LA GALERA

Páginas: 336

ISBN: 9788424660253

Sinopsis:

“En un mundo con poderosos magos y gente corriente, los primeros usan su poder para oprimir y dominar a los demás.
«Ya sabes lo que dicen: si haces tu decenio de esclavitud demasiado pronto, jamás lo superarás; si lo haces demasiado tarde, jamás lo acabarás.»

En el mundo hay dos tipos de personas: Diestros y Ordinarios. Los primeros son aristócratas con poderes oscuros, los segundos gente corriente. Unos gobiernan y viven en el lujo, los otros deben cumplir diez años de esclavitud.

Los Jardine son los Diestros más poderosos del país, los Hadley son unos Ordinarios cualquiera. Pero ambas familias tienen algo en común: tres hijos. Sus destinos se unirán para siempre cuando los Hadley vayan a cumplir su esclavitud al servicio de los Jardine.

Ya nada volverá a ser igual.

Adéntrate en el mundo de Los Dones Oscuros, donde no todos son libres, ni iguales y donde, desde luego, no todos se salvarán”.

Opinión:

La Sinopsis de La jaula dorada me atrapó, por no hablar de su portada, más bonita aún en la edición en catalán, blanca, en vez de negra.

Desde la trilogía de Los juegos del hambre, me apetecía leer otra distopía y creo que esta ha sido una buena elección.

Vic James nos plantea un mundo dominado por los Diestros, unos seres que poseen la Destreza, un poder que se manifiesta de forma distinta en cada uno de ellos. Algunos tienen mucha y otros menos, para ellos es como el dinero. No se habla de ello.

Para someter a los Ordinarios, han ideado un decenio de esclavitud, que debes cumplir a lo largo de tu vida. Pero ojo,

Si haces tu decenio de esclavitud demasiado pronto, jamás lo superarás; si lo haces demasiado tarde, jamás lo acabarás.»

En esta novela se mezclan realidad y ficción, el mundo que conocemos es distinto. La acción transcurre en Gran Bretaña, donde todavía existe la esclavitud, no como en Estados Unidos, donde se abolió. Encontramos otras referencias históricas reales, pero modificadas para los intereses de la novela. Todo ello hace que resulte más creíble.

Los personajes son muy fuertes, especialmente los herederos de la familia regente de Diestros, los hermanos Jardine: Sylien, Gavar y Jenner. Bueno, este último no tanto, por motivos que ya descubrirás.

Por otro lado, tenemos a los hermanos Hadley: Abi, Luke y Daisy, quienes son llevados por sus padres a hacer su decenio de esclavitud cuando tienen 18, 16 y 10 años, respectivamente, para poder estar todos juntos. Continuar leyendo “Reseña La jaula dorada”

Reseña La librería encantada

la librería encantadaDatos técnicos:

Título: La librería encantada.

Autor: Cristopher Morley

Traducción: Al Catalán: Dolors Urdina

Editorial: Periférica

Páginas: 320

ISBN: 978-8492865703

Sinopsis

“Los entrañables Roger y Helen Mifflin han dejado de recorrer los campos y pueblos con su librería ambulante y se han instalado en pleno Brooklyn, como siempre soñara Roger.

Ambos regentan La Librería Encantada, un «parnaso en casa» al que acuden, de un lado u otro de Nueva York, todo tipo de personajes singulares, incluidos jóvenes publicistas, farmacéuticos alemanes y guapísimas herederas; por no hablar de sus amigos libreros, que se reúnen allí cada poco para disfrutar la tarta de chocolate de Helen y los discursos incendiarios, y a la vez llenos de sensatez, del pequeño gran Roger.

Parece que todo está en calma en esa librería encantadora (nunca mejor dicho) y en la placentera vida de estos personajes insólitos… pero no es así: nos encontramos justo al final de la Primera Guerra Mundial, en medio de una época convulsa, llena de avances técnicos, emociones contradictorias y mucho suspense.

Porque, aunque hace tiempo que acabaron sus aventuras rurales, nuestros personajes seguirán protagonizando situaciones tan divertidas como rocambolescas en la gran ciudad, una ciudad magistralmente dibujada, con ese toque de humor refinado que ya cautivó a los lectores de La librería ambulante”.

Opinión

Ya te hablé hace unos días de la primera parte de este libro, La librería ambulante, donde Helen conoce al señor Mifflin, un extraño hombrecito que vende libros en un carromato tirado por un caballo, con la compañía inestimable de su fiel amigo perruno Bock, y por circunstancias del destino, emprenden juntos un viaje en el llamado Parnaso ambulante.

En esta segunda parte, La librería encantada, que se puede leer de forma independiente, Helen y el señor Mifflin han dejado de lado el Parnaso ambulante para regentar una librería en Brooklyn, en la que cuelga un cartel: “La librería encantada.”

El señor Mifflin no se considera un simple vendedor de libros, sino que cree que su oficio es sagrado: tiene la misión de dar a conocer a la gente la buena literatura, lo quieran o no (bueno, él dice que lo quieren aunque no lo sepan).

En esta segunda entrega siguen las diatribas fantásticas sobre literatura, sobre el mundo de los libros, sobre el oficio de librero y sobre la vida en general del señor Mifflin, que no tienen desperdicio. En especial, hay una escena sobre una reunión de varios libreros en la que se ven los distintos puntos de vista sobre este antiguo oficio, que es magistral.

La aparición de Helen, sin embargo, es casi inexistente, lo cual es una pena porque me gustaba el personaje. Aunque, sin duda, el protagonista siempre fue el señor Mifflin.

Se une a esta aventura la preciosa señorita Titania Chapman, hija de un cliente de la librería, que quiere que su hija aprenda el oficio, y el señor Aubrey Gilbert, un comercial que congeniará enseguida con el señor Mifflin aunque este no crea en la publicidad.

El ritmo de la primera mitad del libro es algo lento, pero igualmente es un gusto leer la pluma de Cristopher Morley, tan incisiva, humorística y audaz. Pero en la segunda mitad el ritmo aumenta y nos encontramos con el misterio de un libro que desaparece y vuelve a aparecer, un ayudante de chef interesado en dicho libro, un farmacéutico algo extraño…

Sin quererlo los señores Mifflin, Titania y Audrey se verán envueltos en una trama de robos, falsificaciones y engaños, que se resuelven favorablemente, no sin pérdidas…

Ha sido un placer leer de nuevo al señor Morley, siempre te deja con un buen sabor de boca. Este es otro de mis happy books. Ya estoy deseando leer Kathleen.

Mi puntuación: 4/5

 

 

 

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Reseña Caótica Jimena

caoticajimenaDatos técnicos:

Título: Caótica Jimena

Autor: Neïra (Andrea Longarela)

Páginas: 398

ISBN: 9781547023103

Editorial: Autopublicación

 

Sinopsis:

“Jimena tiene un plan: vivir tranquila sin salir demasiado de su zona segura, conseguir un trabajo relacionado con sus estudios y no implicarse con nadie a un nivel que no sea puramente físico.
El orden, la racionalidad, la dureza.
Bruno no tiene ninguno, más que ser feliz con los pequeños placeres de la vida, pero sí muchos problemas que debe resolver mientras deja que sus pasos lo guíen.
El caos, la emotividad, la ternura.
Un piso. Un encuentro. El objetivo de una cámara. Un giro inesperado. El desequilibrio.
Y sucede.
Dos personas aparentemente opuestas que se cruzan y convergen, cuando sus caminos no lo hacen.
Porque el amor no siempre llega en el momento indicado ni con la persona adecuada, pero no por ello desaparece.
Porque, aunque la vida nos haga elegir lo que más duele, todas las historias de amor del mundo se merecen un final”.

Opinión

Cuando inicié este blog mi idea era darte a conocer libros que me hubieran marcado de alguna u otra manera, libros optimistas, feel good, y también dar a conocer a los autores noveles o autopublicados, porque, como una de ellos, sé lo difícil que es hacerse un hueco en este mundo de la literatura, donde cada vez hay más oferta, más visibilidad, pero más (muchísima más) competencia, si es que puede llamarse así. Porque de momento lo que me he encontrado no es competencia, sino compañerismo. Nos leemos un@s a otr@s con ansias de descubrir nuev@s autor@s, personitas como nosotr@s, con sus sueños e inquietudes y con la ilusión de compartir un pedacito de nuestra alma con nuestros libros.

Y cuando te topas con un libro como este, tienes que recomendarlo

Bueno, para algunos Neïra (Andrea Longarela) no necesita presentación. Yo la he conocido con Caótica Jimena, pero te aseguro que no será lo único que lea de ella. De hecho ya me he descargado en mi Kindle Valiente Vera, pequeña Sara. Otras obras de la autora son Fuimos un invierno, Fuiste mi verano, o La lista de Oliva y La lista de Mario.

Ahora está a punto de publicar Amor se escribe con H y yo pienso leérmelos todos.

Pero vamos con Caótica Jimena.

Lo primero que tengo que decir es que se trata de una historia romántica, entre Jimena y Bruno. Pero, oh, ni se te ocurra despreciarla por eso o pensar que está llena de clichés.

Cierto, es la historia de chica conoce chico y se enamoran, pero hay mucho más. Yo soy la primera a la que no le gustan estas historias, necesito algo más, pero este libro lo tiene. Continuar leyendo “Reseña Caótica Jimena”

ENTRE DAMAS ANDA EL JUEGO. CAP 3

Entre damas anda el juego

ENTRE DAMAS ANDA EL JUEGO. CAP. 3

Si en mis dos últimos posts os presenté  Diana y a Álex, hoy os presento a la tercera y última protagonista femenina de Entre damas anda el juego, a Noa. Ella es abogada, le gusta hacer deporte y los hombres… Pero mejor dejo que se presente ella misma, como sabéis que me gusta hacer.

3.

PARA VESTIR SANTOS

Aquella mañana, a primera hora, su jefe la llamó a su despacho por la línea interior.

−Noa, ¿tienes un momento para comentarte un asunto?

−Claro, ahora voy.

Su despacho era un antigua fábrica de pinturas que había sido remodelada hacía unos quince años, respetando su estructura de ladrillo rojo, con sus techos abovedados, mediante un sistema de vigas que quedaban al descubierto, y manteniendo sus grandes ventanales a ambos lados, que aportaban mucha luz y sensación de amplitud al espacio. Era un bonito despacho, aunque tenía el inconveniente de oír a tus compañeros cuando mantenían una acalorada conversación telefónica, cosa que sucedía en no pocas ocasiones.

−Tú dirás −dijo Noa, sentándose frente a Óscar y admirando en secreto lo bien que le quedaban los trajes italianos ajustados.

−Tengo un caso para ti −contestó Óscar, echando un vistazo furtivo a sus bonitas y largas piernas, enfundadas en unas medias tupidas −demasiado, para su gusto− y unos altísimos tacones.

La verdad es que aquella mujer era impresionante: podía desconcentrar a cualquiera en un juicio o en una reunión vestida a lo Mata-Hari moderna; de hecho, era una de sus mejores armas, además de su cerebro, claro, en las negociaciones masculinas. Ella fingía ser una delicada flor y, cuando el contrario bajaba la guardia, zas, le clavaba su aguijón mientras el bendito todavía se hallaba admirando su anatomía. Ella lo sabía y, lejos de ofenderse por aquellas miradas, fomentaba su papel de femme fatale en el trabajo.

−¿De qué se trata? −preguntó Noa

−De un divorcio.

Noa enarcó una ceja, extrañada. Ella normalmente no llevaba los asuntos de familia, y Óscar lo sabía.

−De un sucio y feo divorcio −aclaró Óscar, detectando su expresión.

−Oh, esto ya se pone mejor −sonrió Noa.

−Se trata de los señores Monfort.

−Ese nombre me suena a farmacia.

Óscar le contó la historia de la familia Monfort, de cómo el abuelo había abierto una pequeña farmacia en un pueblo algo apartado de Barcelona y cómo hizo crecer la fortuna familiar hasta terminar abriendo su propia casa farmacéutica. Ahora, el nieto del fundador, iba a divorciarse después de veinte años de matrimonio y su mujer le había pedido una buena suma.

−¿Y quieres que yo lleve el asunto? −Noa se extrañó, no porque no fuera capaz de hacerlo sino porque a los clientes importantes los atendía Óscar personalmente.

−Verás, la señora Monfort es una buena amiga de mi familia. El otro día vino a verme a casa para exponerme su situación y pedirme que la representara. Yo estoy demasiado implicado emocionalmente en el asunto, así que quiero que te encargues tú.

Noa se sintió halagada ante aquella petición. Había otros abogados en el bufete que se encargaban de los asuntos de familia, ella se dedicaba principalmente a las empresas: fusiones, compras de empresas, separaciones de socios, etcétera, aunque colaboraba estrechamente con otros compañeros en separaciones y divorcios cuando había de por medio un negocio familiar que había que valorar. Sabía que Óscar habría querido representar personalmente a la señora Monfort pero no podía, y se lo había pedido a ella. Por lo tanto, lo aceptó como un reto personal y profesional.

−Está bien, me encantará hacerlo –se disponía a levantarse cuando Óscar la interrumpió.

−Una cosa más.

−¿Sí?

−La clienta quiere que, ¿qué es lo que sueles decir tú?

−¿Le machaque las pelotas?

−¡Eso! ¡Que le machaques las pelotas!

−Lo intentaré −sonrió Noa, mientras abandonaba el despacho de su jefe.

A las tres en punto Noa apagó su ordenador y se despidió de sus compañeros, con el buen humor que sólo podía explicarse por el hecho de ser viernes y tener un largo fin de semana por delante. Mientras se dirigía a su casa, sonó su móvil. Era su madre, como cada viernes a aquella hora. Al menos había conseguido que no la llamara mientras estaba trabajando, que le había costado lo suyo.

−Hola mamá −contestó Noa distraídamente. Cuando hablaba con su madre ponía el piloto automático. Sí, mamá. No, mamá. Claro, mamá. Ahá. Ahá. Adiós. Yo también.

−¿Qué tal todo, hija? ¿Ya tienes novio?

−No, mamá, no desde que hablamos la semana pasada. Han pasado solo siete días.

−En siete días pueden pasar muchas cosas. ¡En siete días Dios creó el mundo! Y le sobró uno.

−Pero yo no soy Dios, mamá.

−No, desde luego. Pero sí que te vas a quedar para vestir santos.

Noa suspiró, separándose el teléfono de la cara, para que su madre no la oyera. Siempre la misma cancioncilla.

−¿Has quedado con alguien especial este fin de semana? No quiero que estés sola en tu cumpleaños. ¡Me sabe tan mal no poder estar ahí! Pero es que fue Robert quien cogió el viaje, y perderíamos el dinero…

–No te preocupes, mamá. Lo celebramos cuando vuelvas. Y sí, he quedado con alguien −dijo Noa, para que su madre la dejara en paz. Lo cual no era del todo una mentira, aunque ella sabía que su madre al decir “alguien especial” se refería a un chico, y ella había quedado con sus amigas.

−¿Siiiiii? Ay, qué ilusión hija. No quiero que te quedes sola. Ya tienes una edad…

−Joder, mamá, ni que tuviera cincuenta años… que solo tengo treinta y tres.

−Ese vocabulario… Ay, hija, a los hombres no les gusta que hables como una verdulera.

−Vale, mamá, ya te contaré qué tal ha ido –Noa ignoró su comentario−. Ahora tengo que colgar. Adiós.

−Adios, cariño. ¡Te quiero!

−Y yo.

A pesar de sus treinta y tres años aún tenía que contarle mentiras piadosas a su madre. Conseguía que se sintiera como una colegiala. Y lo peor de todo es que después de mentirle se sentía culpable. Se sacudió como un perrito, para intentar quitarse esas sensaciones de encima.

Al llegar a casa, se puso su ropa de running, mientras Sushi, su precioso cocker de largo y sedoso cabello color canela, movía su colita con frenesí, pues sabía que cuando su dueña se ponía esa ropa y se calzaba esas zapatillas significaba que se iban a trotar. ¡Con lo que a él le gustaba! Para Noa, correr por la Rambla Cataluña con Sushi los viernes a mediodía era uno de sus momentos preferidos de la semana. Junto con los sábados de sexo y desenfreno, claro.” 

Bueno, pues ya conoces a las tres protagonistas de mi novela. Espero que te hayan caído bien, son mujeres de armas tomar, pero también tiernas y divertidas. Te harán pasar un buen rato, te lo prometo.

Y de paso te recuerdo que HOY es el último día en el que puedes adquirir mi novela en Amazon, en formato Kindle, porque he firmado con Selección de Novela Romántica, sello de Penguin Random House, que va a reeditarla y a publicarla bajo su sello. Si todo va según lo previsto, volveré en enero de 2018.

¡Sí! ¿Es increíble, verdad? A veces los sueños se cumplen… solo hay que perseguirlos mucho y muy fuerte.

Hasta pronto!

Ester

 

ENTRE DAMAS ANDA EL JUEGO. CAP. 2

Entre damas anda el juego

ENTRE DAMAS ANDA EL JUEGO. Cap. 2

Hace unos días os presenté a Diana, una de mis tres protagonistas femeninas, en el primer capítulo de mi novela, Entre damas anda el juego. También conocimos a Juan, su marido. Y a la doctora Anaya, o señora Doubtfire, como la llaman ellos, je, je. Me da en la punta de la nariz que sus sesiones van a ser algo peculiares…

Pues hoy tengo el placer de presentaros a Álex (si alguien la llama Alexis se cabrea, ¡y mucho!), y a su marido Gabi.  Ah, y al terremoto de Daniel, su hijo.

Álex es la segunda protagonista femenina de esta novela ¿Pero qué mejor que dejar que hable ella misma? Sin más prámbulos, os dejo con ella.

2.

¡A LA MIERDA LA SUPERNANNY!

“Apenas acababa de despertarse y Gabi ya estaba juguetón.

–¿Por qué no tenemos otro hijo? –preguntó Gabi en un susurro, mientras la acariciaba suavemente.

Alexis le apartó la mano bruscamente.

–Ya hemos hablado de ello. No quiero tener otro hijo ahora. Daniel todavía es pequeño y nos necesita. ¡Si casi no tenemos tiempo de estar con él, cómo vamos a tener otro hijo!

–Me gustaría mucho tener una niña… Una tan guapa como su madre –insistió Gabi

–Sí, quedaríamos perfectos en la postal de Navidad. Pero eso no va a pasar. No voy a dejar mi trabajo para cuidar a un bebé otra vez.

–Pero Álex, es sólo un tiempo…, hasta que pueda ir a la guardería.

Nadie la llamaba Alexis, odiaba ese nombre; le hacía pensar en un pasado que habría querido borrar, al igual que el tatuaje que se había visto obligada a esconder bajo esa pulsera tribal tatuada en su muñeca derecha.

–Sí, ¿y luego qué? ¿Reduzco mi horario para salir antes y poder estar con los niños?  ¿O vas a hacerlo tú?

–Ya sabes que yo no puedo –protestó Gabi. En mi empresa no me lo permiten.

–Pues yo no quiero. Y no quiero hacer pasar a mi cuerpo otra vez por todos esos cambios. –Se tocó la cicatriz de su cesárea de forma inconsciente–. ¡No voy a poder trabajar durante mucho tiempo!

–Pero cariño, ¡si la última vez te recuperaste muy rápido! Y podrías aprovechar y grabar otro vídeo sobre cómo ponerte en forma después del embarazo. ¿Recuerdas lo bien que te fue?

Era cierto. Álex comenzaba a ser conocida como entrenadora personal cuando se quedó embarazada de Daniel, y aprovechó para grabar un vídeo sobre cómo ponerse en forma y recuperar la figura en tiempo récord después del embarazo. Fue todo un éxito en su momento.

Álex suspiró. Gabi era muy insistente cuando quería algo, pero ella ya estaba cansada de tener siempre la misma conversación, que no les llevaba a ninguna parte, pues ninguno de los dos parecía querer ceder.

Se levantó un tanto hastiada por la forma en que había comenzado el día, con la desagradable sensación de que su marido no estaba del todo satisfecho con la vida que llevaban y sin poder hacer nada por remediarlo. Bueno, de hecho sí podía, pero no quería. Era un sacrificio demasiado grande para ella en aquellos momentos.

Algo blando le golpeó en la cabeza, y su hijo entró en la habitación como un vendaval. Una sombra se abalanzó sobre ella gritando como un poseso.

−¡Mamiii! ¡Dezpieta, dezpieta, dezpieta, dezpietaaaaaa!

Mmmmmm, odiaba la forma que tenía su hijo de cuatro años de despertarla todas las mañanas, con esos gritos y esa explosión de energía. Estaba claro que no había salido a ella, con lo que le costaba levantarse de la cama. Encendió la luz.

−Buenos días, Spiderman −articuló Álex−. Buenos días cariño –dijo, abrazando a Daniel.

Miró el despertador. Las siete y cinco de la mañana. ¡Maldita sea! Apagó su despertador, programado para que sonara a las ocho menos cuarto. La verdad es que no sabía por qué se molestaba en ponerlo, si nunca llegaba a sonar. De hecho, ni siquiera sabía si funcionaba, pensó.

Gabi fue a la cocina a preparar el desayuno. Otro miembro de la familia que se levantaba con energía.

Álex se tomó su zumo de naranja mientras Gabi intentaba que Daniel se tomara el suyo, lo cual no era tarea fácil. Normalmente el líquido naranja acababa en la mesa, en el suelo, en el pijama de Álex y en el de Daniel, en todas partes menos en su boca.

Al cabo de unos minutos, la mente de Álex empezó a despejarse y su cuerpo a desentumecerse, poco a poco. Bien, ya estaba lista para la guerra, y no era una frase hecha.

−Venga campeón, a vestirse −cogió de la mano a Daniel y lo acompañó a su habitación. Ahora tienes que ponerte la ropa que te ha preparado mami. ¿Recuerdas nuestra conversación? Tienes que vestirte tú solito porque eso es lo que hacen los mayores, y tú ya eres mayor, ¿verdad? −Daniel asintió con la cabeza.

−Bien, así me gusta. Cuando hayas acabado vienes a mi habitación, ¿vale?

Álex se metió rápidamente en la ducha. Tenía que aprovechar esos escasos diez minutos de paz. Se duchó, se secó el pelo a medias y se vistió con sus jeans, una camiseta y unas deportivas. Cuando se estaba atando la segunda, entró Daniel.

−Ya eztá, mami −Daniel sonreía triunfante.

Estaba claro que no le había gustado la ropa que ella le había preparado. Se había puesto sus pantalones pirata preferidos, a pesar de que estaban a mediados de octubre. Como debía tener frío, se puso los calcetines largos de deporte, llevaba su jersey gris de Mickey Mouse y en la cabeza, una cinta de las que se ponía Gabi cuando salía a correr.  Dios mío, parecía un rapero paleto en miniatura. No podía dejar que saliera así de casa.  Con un profundo suspiro cogió a Daniel de la mano y se lo llevó a su habitación, dispuesta a vestirlo ella misma puesto que era la única manera de que pudiera llegar puntual al trabajo. ¡A la mierda la supernnany!, pensó. Seguro que ella no tenía hijos. Estaba segura de que grababa el programa y cuando llegaba a su casa se ponía las zapatillas, se atiborraba de vino y se alegraba de no haber fabricado una de aquellas fierecillas.

Por fin, después de veinte minutos de gritos, patadas, llantos y las primeras palabrotas que al parecer Daniel había aprendido en el colegio, Álex consiguió vestirlo y se percató de que, como siempre, apenas le quedaban cinco minutos para desayunar antes de llevar a Daniel al colegio. Engulló el bol de cereales con leche, cogió la mochila de Daniel y casi se lo cargó a la espalda para meterlo en el coche.  Pensó en Gabi, corriendo por las calles del Barrio Gótico de Barcelona con sus cascos, aislado de todo, relajado, mientras ella lidiaba con aquella pequeña fiera.

¿Cómo podía Gabi pensar si quiera en tener más hijos? Sólo de pensarlo le daban ganas de atarse las trompas ella misma, con un nudo marinero, a ser posible. ¡Hasta hacía que Gabi se pusiera dos preservativos cuando estaba ovulando! El pobre estaba desesperado, pero ella no daba su brazo a torcer. Le había intentado convencer para que se hiciera la vasectomía, pero él no quería ni oír hablar del tema, quería tener otro hijo y estaba convencido que con el tiempo Álex cedería.

Cuando por fin dejó a Daniel en la puerta del colegio, o mejor dicho en  el suelo de la puerta del colegio, gritando y pataleando, sintió una mezcla de alivio y remordimiento, por sentirse aliviada.

Al llegar a su trabajo se dirigió al vestuario, donde se cambió, vistiéndose con sus mallas negras, sus zapatillas rosas y su top negro y rosa. En su trabajo siempre iba conjuntada, para causar buena impresión. Al contrario que en casa, donde siempre iba muy cómoda, con ropa vieja y holgada. Solo se arreglaba cuando salía, que era muy, muy, muy poco. Ella solía decir que no se vestía, se tapaba. Pero a Gabi no le importaba. “Estás muy sexy con ese trapo”, le decía. Lo cierto es que Gabi se ponía tontorrón con cualquier cosa que ella llevara, siempre que dejara un trozo de carne al descubierto. Parecía mentira que estuvieran juntos desde la universidad.

Tenía por delante tres clases de body pump, tras lo cual siempre se tomaba un rato para ella: corría media hora en la cinta, hacía unos cuantos largos en la piscina y terminaba con un baño relajante en el jacuzzi. Era el único rato del día en el que podía relajarse, y era un ritual sagrado para ella. Acababa de bajar de la cinta cuando oyó una voz tras de sí.

−Hola, muñeca.

Se giró y su mirada se topó con un híbrido entre Musculman y Valentino; casi tenía que ponerse gafas de sol para que su color naranja de solarium no la deslumbrara.

Entre damas anda el juego
Hola, muñeca

−Hola −contestó Álex secamente. No tenía ningún interés en hablar con él, pero consideraba que era de mala educación no contestar cuando alguien la saludaba.

−Te veo a menudo por aquí. Te va el ejercicio, ¿eh?

−Sí, soy monitora de body pump, doy clases aquí por las mañanas.

−Oh, claro, entonces va a ser por eso −dijo el musculitos, sonriendo de una forma que le dio náuseas−. Pues quizá me pase por tu clase −añadió, repasándola de arriba abajo, y deteniéndose sin ningún disimulo en su trasero. A continuación le guiñó un ojo, al tiempo que apoyaba su antebrazo en una de las máquinas de elíptica, en un intento obvio de que se le marcara el bíceps.

−Claro, pásate. −Sonrió Álex con falsedad−. Aunque no sé si la aguantarás.

−¿Qué? −Musculman se había ofendido.

Mira, “muñeco”, ni tú eres Ken ni yo tu Barbie, no nos vamos a comprar el Barbie-coche ni vamos a tener Barbie-hijos, así que, gracias pero no me interesas. Yo vengo aquí a trabajar, no a hacer relaciones sociales, y mucho menos a ligar−. Se giró en redondo marchándose de allí, dejando al musculitos con la boca abierta.

Estaba cansada de que los tíos le entraran continuamente; era consciente de que podía considerársela guapa, con su rizada melena pelirroja y sus ojos color miel, y que debido al ejercicio su cuerpo estaba tonificado, así que no le extrañaba pillar a algún hombre mirándola de reojo mientras hacía sus ejercicios; sin embargo ella nunca había dado pie a ningún tío a creer que estaba interesada en él, por lo que no entendía que siguieran insistiendo y menos aún que le entraran como un búfalo en celo.

Tendría que reconsiderar el ponerse su anillo de casada cuando fuera a trabajar, aunque le molestara y se le hincharan los dedos con el ejercicio”.

 

Bien, ¡espero que te haya gustado este segundo capítulo!

Pronto tendrás el tercero, y conocerás a Noa, la última de las tres protagonistas femeninas de esta novela.

Y ya sabes, si quieres leer más sobre ellas, puedes encontrar el libro en Amazon, en Kindle o tapa blanda. Y si tienes Kindle Unlimited, puedes leerlo totalmente GRATIS.

¡¡¡FELIZ HALLOWEEN!!!

Ester

 

 

 

COSAS QUE HACER ANTES DE LOS 40

cosas que hacer antes de los 40

YA TENGO CASI CUARENTA

Sí, lo confieso, estoy a punto de cumplir cuarenta tacos… y llevo con la maldita crisis de los 40 como un par de años. ¡Y yo que me reía de mi marido cuando le pasó! (para los que no lo sepáis, el Cari es mayor que yo). Pues ahora lo entiendo.

Que llegas a esta edad y te planteas… ¿qué he hecho en la vida? ¿Y qué quiero hacer? Porque si hay algo que quieras hacer y no has empezado todavía… ponte las pilas, chata, que ya vas tarde.

Así que heme aquí, haciendo mi lista de qué hacer antes de morir… digo, antes de los cuarenta… Pero no es fácil. Porque he hecho muchas cosas. Eso es bueno, diréis. Pues sí, es bueno y no lo es. Porque, ¿qué me queda por hacer? ¿Qué experiencias nuevas me quedan por vivir? A parte de un trío con Brangelina, que ya no va a ser posible (porque se han divorciado, no por otra cosa). ¿Qué emociones?

Porque lo de plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro está ya muy pasado de moda. No sé quién dijo tamaña gilipollez. Pero si le hacemos caso, yo ya puedo morir tranquila y realizada: he plantado alguna que otra flor en mi jardín (eso ya cuenta), he escrito un libro y Dios sabe que he intentado tener un hijo, pero al final tengo dos perros, que también tiene que valer algún punto, digo yo.

Y mientras sigo pensando en mi lista, me viene a la cabeza el día que me tiré en paracaídas. Bueno, nos tiramos, con el Cari. Esa era una de las cosas de la lista que decidí hacer hace un año o así, antes de morir… digo, de los cuarenta.

Fue increíble. Nos subimos en una pequeña avioneta unas 10 o 12 personas, no lo recuerdo exactamente: un grupo de amigos y un buenorro… digo un monitor por cada uno. La primera cosa que me chocó es que ellos llevaban casco pero nosotros no. Así se lo dije al buenorro… digo al monitor. Y me contestó: “bah, total, no sirve para nada. Si te caes te matas igual.” Vale, gracias por los ánimos, majete, pero vosotros lo seguís llevando por si acaso, no te jode. Porque te da una falsa sensación de seguridad. Al verme la cara,  añadió: “Tranquila. Hay dos paracaídas.” Ah, bueno, eso ya es otra cosa. Cero cascos pero dos paracaídas es mejor que dos cascos y ningún paracaídas.

cosas que hacer antes de los cuarenta
El de la izquierda es “mi” buenorro

Así que nos subimos al avión y empezamos una tranquila subida que dura unos 15 o 20 minutos, en los que vas mirando el paisaje (precioso, todo hay que decirlo), hasta que dejas de ver absolutamente nada y solo ves nubes. Glups. Entonces oyes a alguien que chilla “¡YA!”, y los buenorros… digo los monitores, en un movimiento sincronizado que ya le gustaría a Gemma Mengual, se levantan y te ponen un arnés, de forma que quedas atada al tuyo como una butifarra. Hablando de butifarra… ¿qué es eso que noto pegado a mi espalda? “Es el arnés”, se excusa el buenorro… digo el monitor. Ya, ya.

Entonces ves que se abre la puerta de la avioneta y entra un frío que te cagas. Dios mío, ¡¡¡VOY A MORIR!!! Eso es lo que piensa el pobre incauto al que le toca tirarse, pero no le da tiempo a nada y ¡zas!, ya está volando por los aires.

En ese momento doy gracias a Dios por estar en la cola del avión. Me divierto un rato mirando las caras de los que van al matadero antes que yo mientras intento respirar con normalidad, para que no me dé un jamacuco.

Esto va demasiado rápido, no es como la cola del Dragon Kan, mierda.

(Esa pequeña cabeza blanca detrás del Cari, que está hiperventilando, soy y0)

cosas que hacer antes de los cuarenta

Entonces me toca saltar. ¡Ay, Dios, ay, Dios, ay, Dios! ¿Por qué no me dio por apuntarme a un curso de macramé? ¿Y lo bonito que quedaría la alfombra esa en la pared de mi casa?

El buenorro me dirije hacia la puerta de la avioneta y me sitúa LITERALMENTE en el borde. Solo veo cielo delante de mí y el viento me sopla en la cara con fuerza. Casi no se oye nada, así que tiene que gritar. “¿Preparada?” Yo le contesto que no, pero como no me oye, el muy cabrón salta, ¡SALTA! al vacío conmigo delante y no me da tiempo a decir ni a pensar nada y me encuentro cayendo en picado a doscientos kilómetros por hora. El subidón de adrenalina es brutal. Te pones en la posición que te han enseñado (brazos y piernas estiradas, como si estuvieras volando cuando en realidad estás cayendo como si fueras una piedra) y sientes que de verdad vuelas, eres libre como un pájaro, solo que ellos tienen alas y tú un paracaídas, bueno, dos.  Durante unos segundos no ves nada, todo azul y blanco, hasta que empiezas a ver tierra, muy, muy pequeñita.

Cuando estás disfrutando de la sensación a tope, notas un fuerte tirón, y de repente estás suspendida en el aire, en posición vertical, con el buenorro detrás. Ya no notas el aire en todo tu cuerpo, la velocidad ha descendido muchísimo y ahora estás flotando, disfrutando del paisaje y de una agradable brisa. Poco a poco ves cómo se va acercando el paisaje, como las casas se van haciendo más grandes, y ya no ves a las personas que te esperan abajo (los que no tienen prisa por morir) como hormiguitas sino como personas normales y mucho más cuerdas que tú. Entonces tocas el suelo con los pies, corres un poco, y voilá, has llegado. El buenorro te libera. Se acabó.

Han sido los cinco minutos más increíbles de tu vida. Las piernas te tiemblan y la adrenalina fluye por tus venas y quieres volver a tirarte inmediatamente.

Bueno, yo, porque el pobre cari está unos metros más allá, tumbado en el suelo, de color amarillo cerúleo, y me dicen que se ha mareado. Al pobre le duró el susto toda la tarde y jura y perjura que nunca más volverá a hacerlo.

(Aquí no inserto foto por respeto al Cari).

Si es que nunca estamos de acuerdo en nada.

Y yo mientras sigo pensando en mi lista… Ya tengo una apuntada. Tirarme en tirolina desde la Torre Eiffel. Lo vi por la tele. Al Cari le dejaré grabando, si eso…

Si a alguien se le ocurre algo, se aceptan ideas.

Ya os contaré mi lista cuando la tenga acabada, ¿vale?

Besitos, Ester.

Reseña Una cita con mi vida

blogger litararia. Reseña Una cita con mi vidaDATOS TÉCNICOS

TÍTULO: Una cita con mi vida

AUTORA: Cecelia Ahern

EDITORIAL: Columna (Catalán)

PÁGINAS: 480

ISBN: 9788466415330

SINOPSIS

¿Has pasado demasiado tiempo ignorando tu vida sin darte cuenta? ¿Eres realmente quien quieres ser? ¿Te levantaste un día, y, de repente, te diste cuenta los años han pasado, y tú no has hecho nada? ¿Y si tu vida te mandara cartas pidiéndote una cita, irías?

Lucy Silchester suele esconder su cabeza debajo de la almohada. Ha pasado demasiado tiempo ignorando la vida sin querer darse cuenta de ello. Recibe una invitación de su vida, un personaje masculino que como un pepito grillo la obligará a pasar cada segundo de su vida presente y de forma auténtica hasta lograrlo por completo.

Lucy ganará en seguridad personal, aprenderá a amarse y a no ocultarse y a mantenerse más cercana a los demás, con menos miedo y relacionándose con las inseguridades de la vida de forma más orgánica. Para todo ello realizará un largo viaje personal a través de su familia, sus amigos, sus compañeros de trabajo y sus relaciones en general.

OPINIÓN

Hoy esta blogger literaria amateur te trae la reseña del que es, sin duda, uno de los mejores libros que he leído este año, junto con Come, reza, ama.

Lo nuestro fue amor a primera vista. Estaba en la biblioteca y normalmente dejo que me recomienden un libro, me gusta que me sorprendan y me descubran libros nuevos. Pero no había nadie así que decidí buscar por mi cuenta. No tenía ni idea de lo que buscaba, romance, thriller, drama… Y lo vi. Ahí, todo rosita y usado (lo que es buena señal), con ese título tan trascendente… y reconocí el nombre de la autora, pues ha escrito Postdata: Te quiero, que se ha convertido en un best−seller y en una película protagonizada por Hilari Swank y Gerard Butler (mmm…).

blogger literaria.

Cuando me leí la sinopsis ya no tuve duda que tenía que leerlo. ¿Alguien que recibe una carta de su vida porque está hecha un desastre? Vaya, si parece escrito para mí.

Y tengo que decir que me ha encantado. Si bien los primeros capítulos se hacen un poco largos y la protagonista, Lucy Silchester, tarda un poco en encontrarse con su vida. Primero te pone en situación, te presenta a su familia y la relación que tiene con ella, su piso, su trabajo… En fin, para que te hagas una idea de su vida. Además de su minúsculo piso y su tedioso trabajo en una empresa traduciendo manuales de instrucción, Lucy tiene una muy mala relación con su padre, esquiva a su madre y es una mentirosa compulsiva. Todo empezó con una mentira, que llevó a otra, y a otra…

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Reseña El libro de las fragancias perdidas

Reseña El libro de las fragancias perdidasDatos técnicos:

Título: El libro de las fragancias perdidas.

Autor: M.J. Rose

Editorial: Plaza & Janés

Traducción: Jofre Homedes Beutnagel

Páginas: 432

ISBN: 9788401352980

Sinopsis:

Desde la infancia, Jac L’Etoile ha vivido atormentada por las visiones de un pasado que no puede ser suyo, y estos recuerdos siempre se asocian con los perfumes más exóticos, puesto que creció en la famosa perfumería la casa L’Etoile, la más antigua de París, cuyo fundador fabricó fragancias para Napoléon.

Ahora Jac se ha alejado del mundo embriagador de los perfumes para convertirse en una experta en mitología universal en Nueva York. Ahí recibe la visita inesperada de su hermano Robbie, que le cuenta que ha encontrado pistas importantes sobre la fórmula secreta del legendario perfume de Cleopatra, un hallazgo que podría hacer mucho más que salvar la casa L’Etoile, que se encuentra en quiebra.

Los rumores sobre este descubrimiento pondrán en marcha una persecución de dimensiones internacionales, pero también el renacimiento de una gran historia de amor cuyos inicios datan de muchos siglos atrás. Quizás sea verdad que existen ciertos secretos por los cuales vale la pena morir.

Opinión:

En esta nueva reseña os descubro a M.J. Rose, autora reconocida internacionalmente de varios best-sellers y dos libros de marketing. Además, es la creadora y miembro fundadora de Authorbuzz.com, la primera compañía de marketing para autores, y forma parte de la junta directiva de Escritores Internacionales de Thriller. Con estos antecedentes, sabes que su novela no te va a defraudar.

El libro de las fragancias perdidas te atrapa ya solo con su título. Me encantan los libros que hablan de libros, ¿y a ti? No puedo evitar leerlos. Como La librería de los finales felices, o La librería ambulante.

«Cuenta la leyenda que los perfumistas de Cleopatra le habían creado una fragancia de nenúfar azul, el loto sagrado del Nilo, tan poderosa que era capaz de reunir a los amantes en sus vidas futuras.»

En este thriller, situado en París y Nueva York, la autora nos habla de la reencarnación, para lo cual ha estudiado con el Doctor Ian Stevenson, que durante más de treinta años estudió a niños con recuerdos de vidas anteriores. La reencarnación es una temática recurrente en la obra de la autora. Otros libros suyos que tratan este tema son Cenizas del pasado o Acto final.

También ha estudiado durante dos años el mundo de las fragancias y esta labor de documentación se ve reflejada en la novela, que te transporta a otros mundos, a la Alejandría del 32 a.C, a la Francia del Reinado del terror…  Continuar leyendo “Reseña El libro de las fragancias perdidas”

Reseña Nuestra señora de los váteres inmaculados

Nuestra señora de los váteres inmaculadosDatos técnicos:

Título: Nuestra señora de los váteres inmaculados.

Autor: J.P. Donleavy

Editorial: Edhasa

Traducción: Ana Herrera

Páginas: 143

ISBN: 8435008630

Sinopsis:

Una mujer educada en las mejores universidades estadounidenses, acostumbrada a codearse con la alta sociedad y a quemar su tarjeta de crédito por las tiendas más caras de la ciudad parece que no tenga nada de que preocuparse. Pero las cosas empiezan a torcerse cuando a una mujer así, en este caso la atractiva Jocelyn Jones, la abandonan su engominado (y acaudalado) marido y sus impertinentes hijos y, por si fuera poco, pierde sus últimos ahorros en una oscura operación de bolsa.

Jocelyn siempre ha sido una mujer fuerte, o eso creía ella, y está dispuesta a afrontar cualquier contratiempo, por insalvable que parezca, incluso aceptaría vender su cuerpo, siempre y cuando sea ella quien ponga el precio (y no hay duda de que tiene una gran autoestima). Lo único que nunca tolerará una auténtica dama como Jocelyn es soportar el hedor y la suciedad de algunos de los establecimientos públicos neoyorkinos. Todo tienen un límite, y Jocelyn sabe muy bien cuál es el suyo.

J.P. Donleavy vuelve a demostrar una asombrosa capacidad para crear personajes memorables y un sentido del humor inimitable.

Opinión:

¡Hola, hola, hola!

Ya he vuelto de vacaciones. ¿Y tú? Así que voy a compartir contigo mis lecturas veraniegas, porque he hecho los deberes, ¿eh?

Hoy os traigo la reseña de Nuestra señora de los váteres inmaculados, de J. P. Donleavy, escritor estadounidense aunque se nacionalizó irlandés. Escritor de obras de teatro, también destaca por sus novelas cortas y relatos.

Esta pequeña (por su tamaño) novela ha sido todo un descubrimiento. Yo era reacia a la novela corta pero después de leer esta y Sabor a Chocolate, otro descubrimiento de este año, he cambiado de opinión.

Es fresca y divertida, incluso en los peores momentos de Jocelyn, que son los mejores para el lector.

La vida de Jocelyn, una mujer que pasa de los cuarenta, da un giro de ciento ochenta grados cuando su marido decide abandonarla por una jovencita de veinticinco, y sus hijos, que están estudiando lejos, tampoco van a verla. Así que Jocelyn está sola. Pero aún le quedan algunos ahorros y la mansión, con la que pretende mantener su status.

Cuando la pierde, se van con ella también sus supuestas amigas (un nido de víboras) y debe enfrentarse a la cruda realidad. Todo ello sin dejar de ser una mujer con clase, lo que para ella implica que no puede hacer pis en cualquier sitio, no. Solo en los hoteles, Museos y locales más exclusivos de Nueva York. Pero debe ir cambiando de sitio, para que no la descubran. Eso la lleva a situaciones extrañas. Continuar leyendo “Reseña Nuestra señora de los váteres inmaculados”